
¿Por qué algunas personas sienten calor, hormigueo o expansión al meditar?
Dr. Alexis Lima Suárez
Calor en las manos.
Hormigueo.
Sensación de ligereza.
Presión en determinadas zonas.
Expansión.
Una corriente recorriendo el cuerpo.
Estas experiencias aparecen con relativa frecuencia en relatos de personas que meditan.
Dentro de las enseñanzas energéticas de Master Choa Kok Sui, determinadas sensaciones pueden interpretarse como manifestaciones subjetivas relacionadas con la circulación del prana, activación de chakras o aumento temporal de la energía espiritual durante determinadas prácticas. Corazones Gemelos, por ejemplo, se explica energéticamente mediante la activación del Corazón y la Corona y una mayor circulación de energía dentro del sistema.
Pero debemos distinguir interpretación energética de demostración fisiológica.
Una sensación es real; su explicación requiere prudencia
Si una persona siente calor, el calor que experimenta es real como experiencia subjetiva.
Eso no significa que podamos determinar automáticamente su causa.
Durante una meditación también cambian:
la atención,
la respiración,
la postura,
la tensión muscular,
la percepción corporal,
y nuestra sensibilidad hacia estímulos que normalmente ignoramos.
Un hormigueo puede tener explicaciones completamente ordinarias.
Lo mismo puede ocurrir con cambios de temperatura o sensación de presión.
No perseguir sensaciones
Existe otro riesgo.
Una persona tiene una meditación intensa.
Al día siguiente intenta repetirla.
No siente nada.
Entonces concluye:
«Hoy no funcionó.»
Eso convierte la meditación en una búsqueda de fenómenos.
Pero las sensaciones no son necesariamente un indicador de profundidad espiritual.
Podemos tener una experiencia energética intensa y continuar siendo impacientes, egoístas o reactivos.
También podemos meditar sin sentir prácticamente nada y experimentar, meses después, cambios importantes en nuestra forma de relacionarnos.
La mejor medida está fuera de la meditación
Podríamos preguntarnos:
¿soy más sereno?
¿reacciono menos impulsivamente?
¿tengo más compasión?
¿pienso con mayor claridad?
¿soy más consciente de mis defectos?
¿estoy mejorando mi conducta?
Esos indicadores pueden ser mucho más útiles.
Para recordar
La experiencia puede ser energética para quien la vive, pero la madurez consiste en no convertir automáticamente cada sensación corporal en una explicación espiritual.