
Moderación y no excesos según Master Choa Kok Sui
Dr. Alexis lima Suárez
Moderación y no exceso: vivir con equilibrio
Master Choa Kok Sui presenta la moderación como una forma de equilibrio y dominio personal. La virtud consiste en evitar los excesos que terminan debilitando nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras relaciones o nuestra práctica espiritual.
La moderación no significa vivir con rigidez ni eliminar todo placer. Consiste en reconocer cuándo algo deja de ser beneficioso y empieza a ocupar un espacio desproporcionado.
El exceso puede adoptar muchas formas
No siempre se manifiesta de manera evidente. Puede aparecer como:
Trabajar sin descansar.
Comprar para aliviar una emoción.
Pasar demasiado tiempo frente a una pantalla.
Comer sin hambre.
Hablar continuamente sin escuchar.
Preocuparse durante horas por situaciones que no podemos controlar.
Practicar una disciplina espiritual desde la culpa.
Buscar aprobación de forma constante.
Una conducta puede ser adecuada en una medida y perjudicial cuando se vuelve compulsiva.
Moderación no significa represión
La enseñanza propone encontrar una medida sostenible. Descansar no es abandonar la responsabilidad. Disfrutar no es perder el control. Poner límites al consumo no implica vivir con miedo.
La clave está en observar el efecto que una conducta produce. Si algo nos deja agotados, endeudados, ansiosos o desconectados de nuestras obligaciones, conviene revisar la cantidad y la frecuencia.
Un ejercicio de equilibrio
Durante una semana, elige un área concreta: trabajo, teléfono, alimentación, compras, preocupación o descanso.
Anota:
Cuándo aparece el exceso.
Qué emoción lo precede.
Qué límite realista puedes aplicar.
Cómo te sientes después de respetarlo.
El límite debe ser específico. Puede ser apagar las pantallas a las 22:30, dejar un margen antes de realizar una compra o reservar una pausa de descanso durante la jornada.
La moderación también exige evitar el exceso de control. La disciplina rígida puede convertirse en otra forma de desequilibrio. El objetivo es desarrollar libertad y responsabilidad en la manera de elegir.
Vivir con moderación permite conservar energía para lo que realmente importa y relacionarnos con nuestras necesidades sin quedar dominados por ellas.