Prâna Dorado

La prosperidad no es solamente tener más.

La prosperidad también es permitirnos recibir. Visitar lugares bellos, disfrutar de una buena mesa, celebrar la vida y sentirnos cómodos frente a la abundancia nos ayuda a soltar pensamientos de pobreza y desmerecimiento. No se trata de gastar más, sino de dejar de pensar: “esto no es para mí”. La abundancia también puede formar parte de mi vida.