
La disciplina espiritual: cuando el conocimiento se convierte en práctica
Dr. Alexis Lima Suárez
“La razón por la que los estudiantes no progresan incluso después de recibir enseñanzas invaluables y técnicas espirituales del maestro es porque no tienen un horario; la energía satvica falta. Las personas satvicas establecen el ritmo, preservan el movimiento y preservan la organización.”
— Master Choa Kok Sui, Hinduismo Revelado
Podemos recibir una enseñanza extraordinaria, asistir a cursos, aprender técnicas de meditación y acumular conocimiento espiritual durante años. Pero nada de eso garantiza que vayamos a transformarnos.
Master Choa Kok Sui señala en esta enseñanza un punto muy concreto: sin organización y práctica regular, el conocimiento puede quedarse solamente en conocimiento.
El problema muchas veces no es que nos falte una técnica nueva. Ya sabemos qué debemos practicar. El problema aparece cuando lo hacemos únicamente cuando tenemos tiempo, cuando nos sentimos inspirados o cuando atravesamos alguna dificultad.
La práctica espiritual necesita un lugar real dentro de nuestra vida.
¿Qué significa establecer un ritmo?
Tener un horario puede parecer algo demasiado cotidiano para relacionarlo con la espiritualidad. Precisamente ahí está parte de la enseñanza.
Si decidimos meditar “cuando podamos”, probablemente habrá días en que lo hagamos y muchos otros en que no. Si establecemos un momento concreto para nuestra práctica, empezamos a generar continuidad.
El cuerpo se adapta. La mente aprende a aquietarse. La voluntad se fortalece. La práctica deja de depender del estado de ánimo.
La constancia crea profundidad.
En los propios textos de Sanación Pránica encontramos esta misma importancia de la práctica. Al explicar el desarrollo del sanador avanzado, se señala que alcanzar verdadera habilidad requiere práctica regular durante un periodo prolongado.
No basta con conocer una técnica. Hay que practicarla hasta que forme parte de nosotros.
La energía sátvica y el orden
En la frase de Master Choa Kok Sui aparece un concepto importante: sattva.
Dentro del contexto de esta enseñanza, la cualidad sátvica está relacionada con claridad, equilibrio, orden y armonía. Una persona sátvica no vive únicamente reaccionando a lo que ocurre durante el día. Aprende a establecer ritmo y dirección.
Master Choa lo expresa de una manera muy práctica:
establece el ritmo, preserva el movimiento y preserva la organización.
Esto tiene una aplicación directa en nuestra vida espiritual.
Podemos tener grandes aspiraciones, pero necesitamos convertirlas en hábitos.
Podemos querer meditar, pero debemos reservar tiempo para hacerlo.
Podemos querer construir nuestro carácter, pero debemos observar diariamente nuestros pensamientos, palabras y acciones.
Podemos querer desarrollar nuestra capacidad como sanadores, pero necesitamos practicar.
La espiritualidad también necesita estructura.
El entusiasmo inicia; la disciplina permite continuar
Después de un curso espiritual es frecuente sentir entusiasmo. Queremos practicar todo, meditar cada día, estudiar, sanar y cambiar muchos aspectos de nuestra vida.
Después llegan las obligaciones habituales.
Trabajo. Familia. Cansancio. Problemas cotidianos.
Y poco a poco la práctica empieza a desplazarse.
Primero dejamos un día. Después varios. Finalmente mantenemos el conocimiento, pero perdemos la práctica.
Por eso el horario es tan importante.
Un horario protege aquello que consideramos valioso.
Si reservamos un momento para comer, trabajar o acudir a una cita, también podemos reservar un momento para alimentar nuestra vida interior.
No necesitas practicar durante horas
La disciplina espiritual no consiste necesariamente en hacer prácticas muy largas.
Es preferible una práctica razonable que puedas mantener de manera constante que una práctica enorme que abandones después de pocos días.
Puedes comenzar reservando un momento concreto para meditar, realizar tus ejercicios, estudiar una enseñanza o practicar Sanación Pránica.
El elemento importante es la regularidad.
Cuando repetimos una práctica durante semanas y meses, empieza a producirse algo diferente. Dejamos de depender tanto de la voluntad momentánea. El hábito comienza a sostenernos.
Entonces la práctica espiritual entra en nuestra vida cotidiana.
La organización también es espiritual
A veces relacionamos la espiritualidad únicamente con meditación, oración, energía o experiencias interiores. Sin embargo, la organización también expresa nuestro nivel de desarrollo.
Ser puntual. Cumplir lo que hemos decidido hacer. Terminar aquello que comenzamos. Mantener un espacio ordenado. Reservar tiempo para nuestra práctica. Cumplir nuestros compromisos.
Todo esto educa la voluntad.
Una persona puede comprender conceptos espirituales muy profundos y seguir teniendo dificultades para organizar su vida. La enseñanza de Master Choa nos invita a llevar la espiritualidad al terreno práctico.
Porque el verdadero desarrollo debe poder observarse también en nuestra forma de vivir.
Una pregunta sencilla
Si llevas tiempo practicando Sanación Pránica, meditación o cualquier disciplina espiritual, puedes hacerte una pregunta:
¿Tengo realmente un horario para mi práctica o practico solamente cuando encuentro tiempo?
La respuesta puede explicar muchas cosas.
Tal vez no necesitas otra técnica.
Tal vez necesitas practicar con mayor regularidad las que ya conoces.
Crear un horario espiritual
Puedes empezar de una manera muy sencilla.
Elige un momento realista del día.
Puede ser por la mañana, antes de comenzar tus actividades, o por la noche cuando tengas tranquilidad.
Reserva ese espacio.
No esperes a tener ganas.
Practica.
Algunos días la meditación será profunda. Otros días habrá pensamientos, cansancio o distracción. Eso forma parte del proceso.
Lo importante es volver.
Una y otra vez.
Con el tiempo, aquello que inicialmente requería esfuerzo se convierte en parte natural de tu vida.
Del conocimiento a la transformación
Las enseñanzas espirituales pueden mostrarnos el camino, pero somos nosotros quienes debemos recorrerlo.
Leer sobre meditación no sustituye meditar.
Estudiar Sanación Pránica no sustituye practicar.
Comprender intelectualmente la construcción del carácter no sustituye observarnos y corregirnos diariamente.
El conocimiento nos indica qué hacer. La práctica convierte ese conocimiento en experiencia.
Y la constancia permite que la experiencia produzca transformación.
Por eso esta enseñanza de Master Choa Kok Sui es profundamente práctica.
Organiza tu práctica. Establece un ritmo. Preserva ese movimiento.
No necesitas esperar a tener más tiempo.
Necesitas decidir qué lugar ocupa realmente tu desarrollo espiritual dentro de tu vida.
En Prâna Dorado entendemos que el crecimiento espiritual se construye también en estos pequeños compromisos cotidianos.
Lo que practicas ocasionalmente puede inspirarte. Lo que practicas con constancia puede transformarte.